THOUSANDS OF FREE BLOGGER TEMPLATES

Surrealismo aleatorio

marzo 13, 2009

De una disertación sobre el poder

Es natural que los hombres se pregunten cosas sobre el poder. Aquí no se tratarán esas preguntas. Son estúpidas, y estúpidos los ensayos que las tratan. A lo largo de mi trayectoria he leído tanta bazofia semejante que me veo obligado en este primer acercamiento al tema del poder, a tratar rápidamente de qué carecerá el presente texto.

En primer lugar, aquellos ensayos que se tratan de los cambios lingüísticos entre un código determinado (miedo, enojo, hipocampo, comportamiento sexual), cuyo notorio propósito es llenar páginas porque su contenido es pobre. Cuando un tema no da para más lo recomendable es no alargarlo con tonterías de semblanzas y contextos. Más de una vez he revisado tesis doctorales en que la biografía del erudito al que se dedica y aún la del autor se funden y entremezclan en confusa introducción que, a falta de mejor término, diré resultan patéticas. También deben descartarse aquellos puntos irrelevantes, que si bien son ornatos apreciables no tienen sentido alguno ni razón de ser dentro del texto. En este punto no me detendré porque no viene al caso.

En segundo lugar están esos graves ensayos en que lo principal es desmentir a quienes nos han desmentido primero. G. Genette ya diría que la escritura de semejantes textos es ingenua, por demás infantil y, por si fuera poco, ridícula. Un niño de cinco años, dice Genette, tiene más capacidad que este individuo. Y si tuviera razón yo lo diría, sin embargo no la tiene: los individuos de natural no tienen capacidad, los niños de cinco años apenas la desarrollan.

El tercer puesto lo tienen aquellos documentos cuyas ideas redundantes y mal expuestas apenas son superadas por la pobreza de estilo, la falta de inteligibilidad y la consecuente ininteligibilidad de su contenido. Esteban Fredin apunta: «Imaginemos que se debe deletrear ‘ininteligibilidad’ en un spelling contest, ¿cómo lo harían? I, ene, i, ene, gilibilidad por seguro». Sobre Fredin se tratará más largamente en otra parte.

Finalmente debe tenerse en cuenta que el poder no es caso de ensayos ni de entendimientos humanos, como las preguntas que ya se ha dicho no se tratarán ni por pienso en esta parte. Así que más vale quedar conscientes que el poder viene, llega, se queda y se va.